Cómo hacer frente a estos tiempos inciertos: centrarse en el día de hoy

El COVID-19 nos ha obligado a pulsar el botón de “pausa” en muchas cosas. La mayoría de los habitantes de Arizona comenzaron a refugiarse en sus hogares el 31 de marzo (o incluso antes), cuando el gobernador Ducey anunció la política del estado: “Quedarse en casa, mantenerse saludable, mantenerse conectado”. A pesar de que Arizona se prepara para reabrir, todavía hay muchas preguntas sobre el avance de la vida.

¿Sabe cuándo puede volver a visitar a sus amigos y familiares, y reprogramar los planes que tuvo que cancelar? O tal vez se sienta ansioso por volver al trabajo, la escuela o las actividades de voluntariado.

Si es así, usted no está solo. Empezar a planificar para el futuro cuando no sabemos cuánto tiempo durará la pandemia y las restricciones que la acompañan puede ser algo difícil. Esta incertidumbre puede generar frustración y preocupación. La buena noticia es que hay cosas que puede hacer para evitar que sus preocupaciones se conviertan en ansiedad o pánico.

Comience con estos pasos sencillos:

  1. Enfóquese en lo que puede controlar

    El cerebro tiene la capacidad de planificar cosas que ocurrirán más adelante. Esto nos ayuda a sentir que tenemos el control. Dada la forma tan radical en que la pandemia de COVID-19 ha cambiado la mayoría de nuestros planes, la adaptación puede ser difícil. Nuestra nueva normalidad significa vivir un día a la vez y enfocarse “en el momento”. Es importante no quedar atrapado en escenarios del tipo “qué pasaría si”, ya que no suelen basarse en hechos reales. En lugar de preocuparse por lo que podría suceder durante la pandemia o por lo que se desconoce con respecto al resultado, es importante que se centre en lo que puede controlar.

  2. Comience con el aquí y el ahora

    Si está comenzando a sentirse ansioso por el futuro, tranquilícese y concéntrese en el presente. Recuérdese que debe comenzar con el día de hoy. Elabore un programa flexible para su día o incluso solo con lo que quiera hacer en las próximas horas. Tomar algunas decisiones sobre sus necesidades inmediatas es un paso para sentirse en control. Si hacer un plan para todo el día se siente abrumador, y en estos días, no hay que avergonzarse de admitirlo, enfóquese en algo esencial para sus necesidades básicas que se pueda lograr fácilmente. Si tiene sed, simplemente sírvase un vaso de agua. El truco es proponerse una meta que pueda alcanzar de inmediato.

  3. Piense con cuidado en el futuro

    Si se siente seguro con su planificación diaria, quizás pueda ampliar su perspectiva para ver si tiene suficiente información para tomar algunas decisiones futuras. Considere algo para dentro de un día o dos, como programar una llamada con un amigo, hacer tacos para la cena o dar un largo paseo durante el fin de semana. No pretenda anticiparse a un futuro muy lejano, ya que no hay forma de saber cuándo se levantarán ciertas restricciones. Solo recuerde que todo se calmará. Cuando eso suceda, puede comenzar a planificar para el futuro más lejano.

  4. Hágase tiempo para comprobar cómo se siente

    Incluso si tiene las mejores intenciones y utiliza un método cuidadoso, puede que tenga que preguntarse lo siguiente:
    • ¿Tener que enfocarme solo en los planes de hoy o de mañana me hace entrar en pánico?
    • ¿Cuento con suficiente información para tomar alguna decisión de planificación en este momento?
    • ¿La preocupación me ayuda a tomar decisiones o solo me hace sentir más ansioso?
    Si siente ansiedad, tómese un minuto para respirar. Recuerde que lo que sabemos ahora puede no ser cierto mañana. Quizás pueda hacer planes para el futuro en otro momento. Por ahora, enfóquese en el corto plazo, ya sea que considere el día, la hora o incluso el minuto siguiente.